Hijo mayor

Por Alejandra Szir

Dirección: Cecilia Kang, 2025.
Duración: 1 h, 58 min.

¿Cómo se mide una película? ¿De qué manera, si soy espectadora, siento que el ritmo es el justo, que me permite meterme, bailar con ella? ¿Hay diferencias de tolerancia entre mí misma joven y la yo madura que se sienta ahora con una hernia de disco que todavía no sanó del todo?

Últimamente, muy a menudo, digo “demasiado larga”. Las películas producidas por los canales de streaming suelen serlo. La regla (¿tácita?) de que una película (y óperas primas sobre todo) deba durar una hora y media como máximo, ya no corre. Algunos cines tienen butacas más cómodas, muchas películas se consumen en casa, en dos o tres noches, con pausa para ir al baño, adelantando las partes aburridas.

Hijo mayor dura dos horas. Yo hubiera cortado diez minutos. No sé cuáles, pero dos horas es mucho. Por otra parte, ¿cómo contar con menos minutos un poema épico en tres actos? Poema épico, epopeya, un inmigrante de la primera generación enmarcado en la percepción de la segunda: el primer acto está contado desde la perspectiva de un personaje de la segunda generación y transcurre en un tiempo que llamaré segundo, luego, el segundo acto, el tiempo primario del inmigrante de la primera generación, y en el tercer acto, que sería la actualidad, la segunda generación le cede la palabra a la primera, el género y el tono se corren (trato de no espoilear) y esto nos permite un par de “revelaciones” que los primeros dos actos, con su lirismo, no podían aclarar.

Celebro esta obra personal porque resuelve un film en estos tres tiempos y estados de sus personajes. Un film sobre un coreano, el padre de la protagonista del primer acto, que emigra a la Argentina, aunque la geografía se desplace como los ríos, que son también actores principales en esta narrativa. La comunión de los personajes con el río y ese paisaje, sea Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones y pasando las fronteras de lo que llamamos territorio nacional, Uruguay, Brasil, Paraguay, la región guaraní del continente americano; el paisaje y las lenguas (coreano, español, guaraní), más allá de la trama dramática del film (que sí la tiene y es muy interesante), una visión poética de la migración, de su desgarro emocional, su consuelo, las ideas de hijo/a y de padre/madre y de cómo, lo que transcurre, las personas trasladándose como el agua del río, es tan natural y humano, porque no somos árboles, como dijo Judith Herzberg, la poeta y dramaturga, nos trasladamos, tenemos piernas y flotamos, nos dejamos llevar y, a veces, llegamos.

Una película preciosa y valiosa, la segunda generación habla de sus padres migrantes y nos muestra un mundo mezclado en el que los coreanos toman la palabra en coreano, en castellano con o sin acento extranjero, balbuceando guaraní, actúan, ríen y crecen, maduran, mientras tanto, a orillas de un río conocido, una pareja que toma mate más allá en sillas de playa y está demasiado toqueta para lo que se acostumbraría en Corea. Celebro el atrevimiento y la ambición, a pesar de mi hernia de disco. Si hubiera tenido diez años menos seguro que no me quejaría de los diez minutos.

Y agradezco este devolverme a esa hermosa tarde en que acompañé a su casa a una chica nueva de la escuela. Venía de Corea, hablaba con acento, y se incorporó al Antonio A. Zinny, escuela del barrio Caferata, en CABA, cuando íbamos a cuarto grado. No entré en su casa. Me asomé apenas, recuerdo el patio y los zapatos, que se sacaban los zapatos antes de entrar. Me regaló palitos plateados para comer. Me enseñó a dibujar manga, (aunque nunca llegué a hacerlo tan bien como ella). Su amistad premió mi curiosidad o mi hospitalidad con algo más generoso y más inmenso, porque ella tenía más para dar que yo, tuve la suerte de verla y de que ella también quisiera jugar conmigo, compartimos aquella historia de la hechicera del bosque. Años después emigré y ahora regreso, vuelvo a casa después de una película de coreanos en Argentina. Parte del aire, venimos de los ríos que van al mar, como canta Fito.

Fuente de la foto: Perfil

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